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lunes, 16 de mayo de 2011

Confusión

Hugo ha hecho 15 meses, es un niño bueno, muy risueño, juguetón y sobre todo, sobre todo, se le visto a la legua que es un bebé muy muy feliz. Sociable e inquieto, me ha hecho pensar en más de una ocasión (con el consiguiente bajón absurdo de la madre que lo parió) que yo no le hacía falta para nada.

Hace dos o tres semanas tuvo la tripilla regular, lo que desencadenó un corportamiento extraño en él.

Lo que venía siendo una gozada, se convirtió en un suplicio.

Normalmente a las 21:00 nos decía adios con la mano, lo cual significaba "mamá a la cuna por favor", así que mama-taxi con sus besos-quita-pesada llevaba a su retoño a la cuna tan contenta porque a los 10 minutos caía en los brazos de morfeo.

No se por qué y hasta qué punto tuvo que ver que estuviese malo del estómago no. El caso es que no había manera de que durmiese solo, sólo se dormía conmigo, en brazos o en la cama, pero conmigo, si de madrugada se veía sólo en la cuna, comenzaba la opereta.

Hasta el punto de abrir el sofá cama, a las 23 aproximadamente una ya cansada de la vida dejaba al pequeño dormido en su cuna, sabiendo que la cosa no acababa ahí. El cenar a las 23:30 para acostarse inmediatamente después pues tampoco es muy emocionante.

1:15 de la madrugada, 2:30, 3:00... no había hora fija, pero lo que era fijo es que comenzaba la rabieta en condiciones. Gritos, golpes... hasta que llegaba yo. No podía ser su padre, sólo yo; periplo al salón, cama, salón de nuevo, cuna... GRITOS!!! vaaaaaaale que volvemos al salón...

A las dos horas de media caía (a veces más). Era horrible... Es una verdadera tortura cuando quieres dormir y sabes que no puedes, en un salón silencioso y a oscuras... no se podía.

Llegados a un punto, el sofá cama fue una buena solución, en cuanto se despertaba me lo llevaba velozmente para que del berrinche no se desvelase. Y sí, se dormía, y aun en posición horizontal en que se está bien agustito, una no podía mover un músculo de su cuerpo por si acaso, así que dormía él en el sofá cama con mamá, dormía el padre en diagonal en nuestra cama toda para él, pero yo no.

Así noche, tras noche...

Durante el día la cosa no mejoraba, ya que comenzaba un periodo de mamitis exagerado, con el disgusto de los abuelos claro está. No podía irme a la cocina sin que no me viese, lloraba como si le hubiese abandonado... ¿qué pasaría por la cabeza de mi niño?

Un día (como siempre excepcionalmente) salí con unas amigas, un ratillo, al volver Hugo no había querido merendar ni cenar, su padre no fue capaz de que abriese la boca. Según salí por la puerta comenzó a llorar con una pena tremenda... y según regresé, se le iluminó la mirada, y símplemente fui a soltar el bolso antes de cogerlo en brazos... y de nuevo el llanto de penaa, por dios hijo que no te he pasado de largo...

No entendía bien qué pasaba con él, por qué esa necesidad de tener contacto físico conmigo. ¿Cómo no le iba a dejar dormir pegado a mí...?

Por fin hemos vuelto medianamente a la rutina.

Ya no hay mamitis, es más, ya no hay mamá que valga... ya le puedo dejar sólo con su padre, abuelos, el vecino del tercero... que no pasa nada.

Con el sueño vamos volviendo a la situación anterior, con algo de lloriqueo, pero ya sabe que le dejo en la cuna y me voy.


Y ahora:

1. Sigo muerta de sueño: las horas que he dejado de dormir en mi vida se han acumulado y desperdiciado de tal forma que pasado un tope ya no me recupero, agotada forever and ever and ever. Aunque eso es lo de menos.

2. Algo que me preocupa: que lo echo de menos. Echo de menos que me necesite tantísimo, que no pueda dejar de ver mi cara, echo de menos la manita chiquitita que en medio de la noche me tocaba para saber que el mundo seguía bien, echo de menos a mi niño encaramado a mi cuerpo como mono a su árbol porque necesitaba olerme, oir mi corazón. Echo de menos esa situación casi enfermiza en la que su único mundo de ositos, música y nubes de colores venía de estar en contacto con mamá. Mamá, mamá y sólo mamá, el calor de mamá, el olor de mamá.


Hemos vuelto a la rutina, Hugo vuelve a ser el niño de siempre y mamá echa de menos todo eso.


Así que ahora la que tiene el problema soy yo.

....

Egoismo?

Miedo?


Estoy confusa

1 comentarios:

7x4 dijo...

Que complejo es esto de ser y sentirse madre,eh?!

Resulta que si no te deja ni a sol ni sombra, que que le pasara, que que agobio, que si no quiere padre solo madre ... y ahora que todo vuelve a su ser ... en fin, es ley de vida y etapas.

Hay que asumirlo como buenamente podamos, otra opcion es volverte a quedar embarazada, tendras un bebe que te necesitara y un niño de nuevo con mamitis ... ja,ja,ja, mejor asumelo!!!

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