
Sin muchas novedades.
No engordo, es más, he perdido un kilillo.
Barriga incipiente (gases? todos los del mundo).
Pecho: más grande (consecuencia: novio feliz).
¿Hambre? Un poco más.
Doble ración de progesterona desde el viernes (sustito y vuelta a urgencias con final feliz) con lo cual cuelgue total durante la mañana (mola....).
Alguien me podía haber avisado del poco glamour que tiene quedarse preñada...
¿Sensación? Pues de no estar embarazada pero... el viernes pude verle de nuevo, y podría asegurar que su silueta ya era así:
Es curioso que, aun reconociendo que no estoy disfrutando del embarazo como debiera, por los miedos, y las neuras de volver a perderlo (a estas alturas en el otro embarazo me habían practicado el legrado), sigo pensando que esto es lo más alucinante que me ha pasado en la vida.
Aparte de mi futuro hijo, todo me da igual, todo pasa a segundo plano. Todo me la trae al fresco.
Mi vida a partir de ahora... es mi hijo. Feliz como una perdiz.